Te tengo en frente y es raro.
Es raro que por primera vez te esté mirando.
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¿Quién no tuvo la manía de hacer las cosas pensando en el futuro? En lo que mañana vendrá. Sin darse cuenta que primero que nada, el tiro puede salir por la culata e ir para cualquier lado, hasta para el menos esperado.
En definitiva vivimos atados a lo que podrá ser y no a lo que es hoy y ahora.
Decidí ver lo que tengo a mi alcance, que en definitiva es con lo que puedo obrar, por lo que puedo luchar para mantener, para hacer mejor. Pero sin pensar en cuanto tiempo, ni para cuando. Sin buscarle un plazo cuando no es necesario, ni una fecha de vencimiento. Sino pensando en que hoy me hace ser mas fuerte, feliz, me hace ser yo.
Sin querer deje de ver para atrás, sin darme cuenta deje de hacer puntitas de pie para conocer lo que vendrá y espiar el horizonte, para ver lo hay en mi presente, lo que tengo al abrir los ojos.
Y créanme señores, nunca vi más claro, más nítido. Nunca enfoqué mejor.
lunes, 22 de julio de 2013
martes, 16 de julio de 2013
Conocerse
Ella cierra los ojos y siente como de alguna forma, las cosas comienzan a cambiar de color. Pero uno distinto, que le atrae y al mismo tiempo la asusta. Como ese miedo a lo extraño, a lo que no nos resulta familiar.
Los abre y se desconoce.
Tiene un espejo en frente, decide mirarse, comienza a analizarse.
Un raspón ahí, un gesto acá, un lunar en la mano izquierda, un brillo particular en su mirada, la piel con más energía. Volvió a desconocerse.
Encontraba consuelo al cerrar los ojos, porque volvía a encontrarse con la persona que creía ser, la que siempre fue. Suspiraba y cantaba gritando en silencio, tratando de concentrarse en otra cosa que no fuera aquella imagen tan rara de ella misma. Y se sintió mejor, a tal punto que decidió darle un nueva oportunidad a la "ella" que era ahora.
Volvió a observarse, pero esta vez de otra manera, con los ojos del alma.
Se encantó de esos brillos, de esa calidez, de esa sonrisa. Y se sintió en casa, aunque no se reconoció por completo... y pensó que los cambios podrían valer la pena.
Mejor dicho, lo afirmó. Y decidió levantar la cabeza que por tanto tiempo había llevado gacha.
Y ahí la dejó, donde todo el mundo pudiera mirarla, donde todos pudieran conocerla.
Hoy es lo que por mucho tiempo espera ser.
viernes, 12 de julio de 2013
Espejito, espejito.
Hay vidas que se basan en cuentos.
Error. Los cuentos se basan en la vida.
Había una vez... porque si voy a escribir un cuento es obvio que hay que empezar con esa frase.
Había una vez un alguien, si, un alguien. Que tenía miedo de mirarse al espejo. Al espejo? Si, al espejo.
Espejito, espejito... dime lo que quiero saber, muéstrame lo que quiero ver"
Este alguien le tenía miedo a esa respuesta, a si mismo. Y aunque el espejo siempre le mostraba lo que él esperaba ver, nunca estuvo conforme...
Pero de repente, llego otro alguien (esto con tantos alguienes confunde un poco, anyway...) que le dijo algo muy sabio:
"Los espejos no muestran la verdad, muestran lo que nosotros queremos ver... y muchas veces, queremos mal, nos equivocamos al confiar en algo tan material, ilusos, sentimos que como lo podemos ver y tocar, es confiable y es lo correcto, lo que nos hará bien. Querido, el espejo miente, la mayoría de las veces"
Y entonces, los alguienes se miraron, cerraron los ojos y se miraron mejor, pero esta vez, sin abrirlos.
lunes, 8 de julio de 2013
In
Seguridad
Cómo una palabra puede volverse tu peor enemigo, puede ser tan fuerte como para debilitarte.
Cómo te quita tanto...
Que difícil es saber que las cosas no son tan simples y que podés estar cometiendo un error.
Estar ahí a punto de pisar el palito, y sin darte cuenta, lo haces, con todas tus fuerzas, estás errando, y a decir verdad ni intentaste evitarlo.
No sabes cuales son las razones, pero algo adentro tuyo dice que si pasa, es tu culpa. Y levantas la cabeza, y le haces tu peor gesto al destino y le gritas: No macho, esto no me lo merezco.
Pero lo gritas en silencio... Y solamente vos lo escuchaste, y no terminas de convencerte. No terminas de estar seguro... Por que esa palabra no te caracteriza como antes. No existe. Y te diste cuenta tarde, que la seguridad es subjetiva. Donde pensaste que estabas bien, amarrado para no caer, olvidaste ver que los cables posiblemente estaban viejos, sucios y sueltos. Era cuestión de una simple lluvia para terminar de cortarlos. Y vos, ahí seguro. Te creías seguro. Que nada podía desatarte. Iluso.
Vinieron y te dijeron muchas veces que no todo es lo que parece. Pero creíste en tu instinto, en tu corazón.
Y de repente eso que no pensabas, pasa. Se suelta un cable, uno menos, el más grueso, el que todo lo sostiene, el que te daba seguridad aunque no lo vieras.
Y aunque todavía seguís atado a varios, son muy finos. Los ves, pero te dan miedo. Miedo a que pase una brisa de otoño, o que el sol este muy caliente, o la lluvia sea ácida. O hasta que un inocente pájaro se pose sobre el.
Que difícil saber que las cosas no son tan simples.
Y que de un segundo a otro te sentís cincuenta centímetros mas pequeño. Como un niño de 5 años, que no se anima a subirse a la bicicleta, hasta que le pongan las rueditas.
"Mami, poneme las rueditas, que se que así no me caigo"
Dame algo para apoyarme para pensar que estoy en buenas manos.
Cómo una palabra puede volverse tu peor enemigo, puede ser tan fuerte como para debilitarte.
Cómo te quita tanto...
Que difícil es saber que las cosas no son tan simples y que podés estar cometiendo un error.
Estar ahí a punto de pisar el palito, y sin darte cuenta, lo haces, con todas tus fuerzas, estás errando, y a decir verdad ni intentaste evitarlo.
No sabes cuales son las razones, pero algo adentro tuyo dice que si pasa, es tu culpa. Y levantas la cabeza, y le haces tu peor gesto al destino y le gritas: No macho, esto no me lo merezco.
Pero lo gritas en silencio... Y solamente vos lo escuchaste, y no terminas de convencerte. No terminas de estar seguro... Por que esa palabra no te caracteriza como antes. No existe. Y te diste cuenta tarde, que la seguridad es subjetiva. Donde pensaste que estabas bien, amarrado para no caer, olvidaste ver que los cables posiblemente estaban viejos, sucios y sueltos. Era cuestión de una simple lluvia para terminar de cortarlos. Y vos, ahí seguro. Te creías seguro. Que nada podía desatarte. Iluso.
Vinieron y te dijeron muchas veces que no todo es lo que parece. Pero creíste en tu instinto, en tu corazón.
Y de repente eso que no pensabas, pasa. Se suelta un cable, uno menos, el más grueso, el que todo lo sostiene, el que te daba seguridad aunque no lo vieras.
Y aunque todavía seguís atado a varios, son muy finos. Los ves, pero te dan miedo. Miedo a que pase una brisa de otoño, o que el sol este muy caliente, o la lluvia sea ácida. O hasta que un inocente pájaro se pose sobre el.
Que difícil saber que las cosas no son tan simples.
Y que de un segundo a otro te sentís cincuenta centímetros mas pequeño. Como un niño de 5 años, que no se anima a subirse a la bicicleta, hasta que le pongan las rueditas.
"Mami, poneme las rueditas, que se que así no me caigo"
Dame algo para apoyarme para pensar que estoy en buenas manos.
domingo, 30 de junio de 2013
Antes.
Siempre escribo pensando en algo... claro, es lógico, uno piensa todo el tiempo. Pero tengo la manía de no pensar con al cabeza y creer que si lo hago.
Error, warning, warning.
¿Cuál es la diferencia de pensar con la cabeza a pensar con lo que llamamos "corazón"? No se. Y la verdad, no se si me gustaría saberlo tan detalladamente. Creo que nadie termina de entenderlo bien.
Una depende de la otra, no hay pensamiento que no vaya combinado con una emoción. Y como sabemos, los pensamientos vienen de la cabeza, y la emoción del corazón, así que, discúlpenme los pensadores, aquellos que razonan todo y buscan la forma de explicarlo de forma teórica, pero no hay NINGÚN pensamiento que venga solo, y que no nos genere algún cosquilleo... Hasta el mínimo conocimiento o tema aprendido genera satisfacción o rechazo... Quién iba a pensar que entender el Teorema de Pitágoras iba a ser la razón de una sonrisa, no?
Y soy de esas que trata de buscar ese equilibrio y que oculta, o por lo menos trata de esconder cuando la emoción gana sobre el pensamiento...
Si no fuera por nuestra cabeza, no entenderíamos que quiere decir que una mirada nos haga sonreír, o que una sensación genere una lágrima.
Si no fuera por nuestra cabeza, no entenderíamos que quiere decir que una mirada nos haga sonreír, o que una sensación genere una lágrima.
Pero saben que, hay algo que siempre olvido...
La razón puede venir de la emoción. Porque a diferencia de algunos, yo creo que el sentimiento está antes del pensamiento. Si lo vemos así, no está tan mal dejarse llevar por lo que uno siente. Y eso, me gusta.
La razón puede venir de la emoción. Porque a diferencia de algunos, yo creo que el sentimiento está antes del pensamiento. Si lo vemos así, no está tan mal dejarse llevar por lo que uno siente. Y eso, me gusta.
Antes de decirlo, pensamos cómo.
Antes de pensar, tenemos que sentir.
sábado, 15 de junio de 2013
Sol...
La libertad de poder expresarme en letras, es inigualable. Y peligroso.
Qué responsabilidad la de usurpar las palabras que alguien alguna vez, vaya a saber porque decidió crear, formar o simplemente balbucear, para decir lo que pasa por mis ganas.
Qué difícil saber que pueden ser usadas de mejor forma, de no saber si es la correcta, si en serio me estoy dando a entender, si quiero decir lo que mis palabras hacen sentir, lo que mis elecciones transmiten.
La responsabilidad de dejar en claro que las palabras no son mías sino lo que imagina tu mente cuando las lee, eso es lo que da miedo.
Si escribo la palabra "sol", creo que vas a pensar en un hermoso paisaje, brillante, y en esos rayos calentitos... ¿Y si te recuerdan a alguien que deseabas olvidar? ¿A esa sensación que nos pone los pelos de punta y te hace lagrimear cada domingo? ...Qué complicado.
La libertad de expresarme tiene sus ventajas, pero me convierte en vueltera, dejando a la deriva las oraciones, para que alguien con ganas de leerme, escucharme o entenderme, las organice.
Porque para decir que a veces siento que lo que digo no se entiende ocupé mas de diez renglones.
Cuando era simple.
Para decir que tengo sueño, comienzo explicando porqué me levante temprano.
martes, 11 de junio de 2013
Soy una mujer que escribe
Esto de no saber guardarse determinadas cosas te deja expuesto, suelto. Solo, en un mar de cuestiones que para uno son coherentes, para otros incomprensibles (la mayoría de las veces).
Siempre me costo comprender como algunos podían tener esa capacidad de cerrar la puerta y convertirse en un libro sellado a prueba de todo, mientras que algunos revoloteamos dejando toda la estela de creencias, opiniones y pensamientos en el aire. Ingenuos en pensar que está bueno ser transparentes, errados al olvidar que dejamos todas nuestras debilidades ahí, frente a todos, sin excusas ni mentiras. Qué débiles que somos al pensar inocentemente en que no le hacemos mal a nadie, cuando en realidad existe la posibilidad de dejar que nos lastimen.
Y cuando leí esto:
"Una mujer que escribe tiene el alma a flor de piel" - Usuario de Facebook desconocido.
Entendí todo..
Siempre me costo comprender como algunos podían tener esa capacidad de cerrar la puerta y convertirse en un libro sellado a prueba de todo, mientras que algunos revoloteamos dejando toda la estela de creencias, opiniones y pensamientos en el aire. Ingenuos en pensar que está bueno ser transparentes, errados al olvidar que dejamos todas nuestras debilidades ahí, frente a todos, sin excusas ni mentiras. Qué débiles que somos al pensar inocentemente en que no le hacemos mal a nadie, cuando en realidad existe la posibilidad de dejar que nos lastimen.
Y cuando leí esto:
"Una mujer que escribe tiene el alma a flor de piel" - Usuario de Facebook desconocido.
Entendí todo..
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